miércoles, 20 de octubre de 1999

Los arquitectos de la Red debaten si debe ser "pinchable"

La Internet Engineering Task Force (IETF), organización que define los
estándares de la red, cogía la semana pasada el toro por los cuernos
de la tensión privacidad-seguridad e invitaba a los netciudadanos a
discutir si sus protocolos deberían permitir la interceptación,
demandada por las fuerzas de la ley. La respuesta ha sido masiva: más
de 200 mensajes, en sólo 3 días, inundaban la lista de correo creada
ex-profeso.
La discusión empezó este verano, en el grupo de trabajo de voz sobre
IP: en algunos países, los carriers de telefonía están obligados a
tener sistemas de interceptación. ¿Se extiende esta norma a Internet?
En caso afirmativo, ¿debe adaptarse a nivel de IP o de programas y
proveedores? Cuando la disputa sobrepasó al grupo técnico, la IETF
pidió ayuda a la comunidad: "Añadir capacidad de intervención es, por
definición, añadir un agujero de seguridad, ¿es razonable?". El
debate, abierto la semana pasada en la lista [raven], culminará en la
sesión plenaria de la IETF, en Washington, en noviembre.

La intervención de las fuerzas de seguridad en la red era una
discusión nunca abordada a nivel de gobierno real de Internet. La
acción de la IETF, organismo nacido en 1986, "promete causar el debate
más ácido que el venerable grupo ha experimentado nunca y puede tener
un sólido efecto en la privacidad 'online'", escribía en "Wired"
Declan McCullagh. Para los críticos, en cambio, no es más que otro
despropósito: activistas de la privacidad descubrían la semana pasada
que el nuevo protocolo IPv6, desarrollado por la IETF, permite que en
los paquetes aparezca el número de serie del ordenador que los emite.
David Sobel, del Electronic Privacy Information Center (EPIC)
declaraba: "Parece que estén haciendo el trabajo del gobierno". Horas
después, el FBI aprobaba el "movimiento" de la IETF.

De los 200 mensajes enviados a la lista [raven], la mayoría destila el
mismo espíritu: "¿Por qué construir las cosas mal, inseguras? Si nos
quieren espiar, que se construyan ellos las máquinas". Espíritu que
sobrevuela también el estos días muy esgrimido RFC 1984, donde la IETF
muestra su posición contraria a las limitaciones en criptografía, que
puede aplicarse también al 'pichazo': "Estas políticas están contra
los intereses de los consumidores y la comunidad de negocios, son
irrelevantes para la seguridad militar y proporcionan sólo un
beneficio marginal a las agencias de la ley". Y es que, como escribe
uno de los contertulios, "cuando Internet sea popular en Afghanistan,
donde las mujeres no tienen acceso a la educación, ¿la IETF construirá
mecanismos en sus protocolos que aseguren que estas mujeres no entran
en la red?".

Más información:
The IETF's position on technology to support legal intercept



Mercè Molist
Ciberp@ís