jueves, 23 de marzo de 2000

¿Qué son los "hypes" y cómo nos afectan?

Un simple diccionario bidireccional de bolsillo "Collins" es más que
suficiente para obtener una precisa aunque, en este caso particular,
descontextualizada respuesta a la primera pregunta: "bombardeo
publicitario". Y es que, en plena era de las comunicaciones, parece
ser que quienes manejan la información disponen de patente de corso
para manipularla y adulterarla a su gusto y conveniencia.
Como no podría ser de otra manera, el que suscribe se centra una
vez más en su especialidad, el campo de los virus informáticos y
demás especímenes agrupables bajo el hiperónimo de "malware". Sin
ánimo narcisista alguno, en honor a la verdad es justo anticipar
que, a juicio de los profesionales que integramos Hispasec, así
como de un amplio colectivo de suscriptores, una de nuestras más
valoradas virtudes es la independencia y, casi por consiguiente, la
transparencia de la información que ofrecemos día a día.

Siguiendo en esta línea de trabajo, y llegados a estas alturas, es
casi una obligación hacer eco de una vez por todas de una serie de
hechos moralmente abyectos que no dejan de salpicar centrípetamente
la aparición de nuevos virus informáticos. Si se me permite una
heterodoxia tal como plantear un símil que compara al mercado del
"malware" (software de naturaleza maligna) con una sartén, a las
compañías antivirus con un cocinero que maneja dicha sartén, a los
virus con, pongamos, las patatas que se están friendo, y a los
clientes de las compañías antivirus con la encimera o la placa
vitrocerámica, que en todo momento temen ser salpicadas por gotas
de aceite hirviendo o, lo que es peor, por patatas que se salen
de la sartén, la coyuntura que estamos viviendo queda plasmada de
un modo mucho más fácil de entender para todos los que estén
leyendo este artículo de corte ensayístico con importante moraleja
de trasfondo, para así evitar suspicacias.

Los "hypes" son, por antonomasia y como los entendemos en la, por
llamarla de alguna manera, "cibersociedad" actual, exageraciones.
Noticias comunes hiperbolizadas, de modo generalmente voluntario
y consciente, hasta la notación exponencial. En el caso que hoy
nos atañe, en la mayor parte de los casos se trata de virus con
alguna particularidad muy concreta que los hace especiales de uno
u otro modo, sin llegar a alterar por ello, ni para bien ni para
mal, la mayor o menor peligrosidad intrínseca del espécimen del
que forma parte. Las compañías antivirus y, de paso, un nutrido
grupo de medios de comunicación, tratan de sacar el mayor partido
posible a dicha particularidad a base de dar las vueltas que sean
necesarias para conseguir el golpe de efecto deseado: una buena
dosis de publicidad gratuita en lo que podríamos denominar la
"temporada baja" del sector, que suele coincidir con los periodos
vacacionales más destacados de nuestro calendario. ¿Confuso? no
es tan difícil como parece. Y si no, para muestra, dos botones:

El caso "HPS"
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Corrían los últimos días del mes de junio de 1998, poco tiempo
antes de la salida a la calle de Windows98, cuando los medios de
comunicación más importantes a nivel internacional, a raíz de un
incomprensible comunicado de prensa emitido por la compañía
antivirus de origen español "Panda", organizaban uno de los más
significativos "hypes" de los últimos tiempos a partir de "HPS",
un virus escrito por el conocido programador "GriYo", del grupo
29A. Se trataba de un simple espécimen compatible con Windows95
y, según se ha podido comprobar, Windows98, incapaz sin embargo
de funcionar en NT (debido a que la principal característica de
este agente infeccioso estaba basada en su capacidad de alcanzar
residencia global por medio de llamadas a una API indocumentada,
de nombre "VxDCall", cuya implementación bajo WindowsNT es
imposible). En resumidas cuentas, uno de tantos virus de un nivel
técnico bastante elevado, representando a un colectivo vírico que
precisamente suele destacar por pasar más desapercibido que
cualquier otro, ya que los medios de comunicación son incapaces
de "vender" a un público inexperto, a usuarios finales, noticias
sobre "malware" cuyo funcionamiento casi nadie acierta a entender.

La pregunta que muchos se estarán haciendo: entonces, ¿qué fue lo
que llegó a convertir a "HPS" en un "hype"? la respuesta la tuvo
en su momento la astucia del autor de este espécimen, que aprovechó
la inminente distribución oficial del nuevo sistema operativo de
Microsoft para proclamar a su creación como "el primer virus capaz
de funcionar en Windows98", una afirmación carente de sentido
alguno, dado que cualquier virus compatible con Windows95 y/o
con WindowsNT mínimamente bien programado en fechas anteriores a
la distribución de "HPS" se posicionaría por delante de éste en
la cola para la obtención de tan dudoso galardón o reconocimiento.

Pero la sinrazón trae siempre más sinrazón, y el efecto "bola de
nieve" acabó deparándonos titulares de medios de prestigio y
renombre como, por ejemplo, la propia CNN, tales como "Un virus
es capaz de infectar Windows98 antes de la salida oficial de este
producto al mercado". Como es posible comprobar, una compañía
antivirus, en este caso Panda, que con toda probabilidad cuenta
con unas cuantas decenas de técnicos conscientes de que casi
cualquier virus que funcione en Windows95 lo hará en Windows98
(y viceversa), hace caso deliberadamente de un ridículo "bulo"
extendido por el propio autor de "HPS", y la falsa noticia, cual
mecha de un cartucho de dinamita, cruza el Atlántico en apenas
unas horas y acaba causando un pantomímico estupor entre aquellos
usuarios que, sin conocimientos suficientes en la materia, creen
que la seguridad de sus datos está en serio peligro tras la
difusión de un comunicado acerca de una amenaza que nunca llegó a
infectar más ordenadores que, quizás, el de su autor.

Paradójicamente, a la vez que esto sucedía, "Marburg", un virus
del propio "GriYo", campaba desde hacía meses a sus anchas a través
de Internet, sin que ninguna compañía antivirus, aparentemente
debido a la falta de recursos necesarios para llegar a programar
una vacuna de detección y desinfección para un virus polimórfico
de Win32, se molestase en prestar atención a un espécimen que ya
reclamaba su atención mucho tiempo antes de la salida de "HPS".
Las consecuencias de este negligente comportamiento las pagan aún
hoy en día miles de usuarios de todo el mundo, que ven cómo su
ordenador sufre la infección de un virus que, entre otros, llegó
a ser distribuido inconscientemente en un CD de la conocida
publicación "PC Gamer", una revista sobre videojuegos que se
vende en la mayor parte de los países de la Unión Europea.

El caso "Install"
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El hombre es el único animal que tropieza dos (¿o tres?) veces en
la misma piedra. La historia se repite, pero los protagonistas ya
no son los mismos, al menos por una de las partes. Este caso es
mucho más reciente: tenemos que remontarnos hasta hace menos de
un mes para presenciar un "déjà-vu" en toda regla; esta vez, con
otro de los sistemas operativos de Microsoft, Windows2000. Y el
virus en cuestión, llamado "Install" y programado por Darkman y
Benny (dos activos miembros de, de nuevo, el grupo 29A), de un modo
similar pero, si cabe, mejor urdido que el de "HPS", muestra -para
colmo- lo que en términos jurídicos podría llegar a describirse
como premeditación y alevosía.

La diferencia más notable es que en esta ocasión estamos hablando
de un virus específico, nativo, de Windows2000, que sólo funciona
en esta plataforma y, por tanto, es incompatible con las demás.
Éste es el clavo ardiente al que se aferraron AVP y DataFellows
(actualmente conocida como "F-Secure") para dar lugar al último
gran "hype" del que se ha tenido constancia: una vez más, el lado
"oscuro" se adelanta a Microsoft y pone en el mercado un virus
específico para el sistema operativo a estrenar. Y también una
vez más, el departamento de la CNN encargado de cubrir noticias
relacionadas con el mundo de la informática y, en particular, con
el "underground", encuentra un privilegiado lugar entre su
apretado índice de contenidos para dar cabida a eso a lo que los
americanos tan bien se refieren, por medio de una curiosa y más
que plástica alegoría, con el calificativo "will-o'-the-wisp".

Sea como sea, debemos volver a centrar nuestra atención en los
verdaderos responsables del "hype", los que entre sus manos
atraparon, torpemente moldearon e hicieron rodar por la ladera del
Everest un puñado de nieve. Una vez más, las compañías antivirus
no quisieron ver que, en este caso, lo único que hace de "Install"
un virus nativo de Windows2000 es algo tan sencillo como:

call [ebp + a_GetVersion - gdelta]
cmp al, 5
jne end_host

O lo que es lo mismo, una simple comprobación del número de la
versión del sistema operativo en el que está siendo ejecutado el
virus, y que, en caso de no ser igual a "5" (que corresponde a
Windows2000), devuelve automáticamente el control al programa
original infectado por "Install", evitando por completo cualquier
tipo de actividad vírica. Diez bytes en total, diez bytes que
corresponden a tres líneas de código que han hecho de este simple
espécimen uno de los más populares y temidos en los últimos meses,
sin que, al igual que "HPS", haya llegado a infectar ni un solo
ordenador. Tres líneas de código que, en caso de no haber sido
incluidas en la versión definitiva del virus, lo habrían relegado
a ser un nombre más entre decenas en las listas de actualizaciones
mensuales de las mismas compañías que causaron todo el revuelo.

Dos ejemplos que hablan por sí solos.

Resulta paradójico, aunque afortunadamente menos sangrante, leer
algunos de los argumentos con los que se respaldan estas firmas,
generalmente multinacionales, para justificar parte de sus más
notables "hypes". No es necesario hacer mucha memoria para llegar
a recordar cómo la compañía IBM, tras comprobar cómo uno de sus
empleados infectaba una red de ordenadores por accidente con el
virus "Toadie" (programado en ASIC) afirmaba que se trataba de un
virus extremadamente peligroso al ser capaz de permanecer en estado
latente durante la madrugada, aunque existía la posibilidad de que,
de manera aleatoria, se "despertase" e infectase ficheros EXE sin
previo aviso. Casi tan ridículo como la explicación de peso que
arguyó Computer Associates International en alusión a "Haiku" (un
i-worm analizado muy recientemente para todos los sucriptores de
"una-al-día"), alegando que se trataba de un peligroso espécimen
que generaba tráfico extra en la Red, que podía llegar a colapsar
el funcionamiento de servidores de "e-Commerce"... un comentario
cuando menos curioso, dado que dicho "tráfico extra", en el caso
excepcional de este i-worm, alcanza como cota máxima y, de manera
aproximada, los 70kb, tras lo cual procede a desinstalarse del
sistema "huésped", o, lo que es lo mismo, el ordenador infectado.

Uno no puede evitar recordar, al hilo de las congestiones de
tráfico en la Red, el boletín de Kriptópolis del 5 de abril de
1999, en el que, autoloores egotísticos de dudosa contrastabilidad
aparte -en relación al "caso Melissa"- era posible leer una
afirmación tal como que este sencillo espécimen, un simple virus
de macro programado en pocas líneas de código Visual Basic cuyo
propósito consistía en enviar un documento infectado a las
cincuenta primeras entradas (en caso de haberlas) de la libreta de
direcciones del usuario contagiado, "traspasaba los límites de los
virus tradicionales. Su objetivo no era dañar ordenadores aislados,
trastear con la tabla de particiones o hacer aparecer en pantalla
un mensajito más o menos gracioso. Melissa buscaba el colapso de
la red en su conjunto". ¿Acaso no era a la sazón asaz conocido el
caso de "Happy99", el verdadero pionero del género? ¿cómo puede
alguien llegar a plantearse algo tan descabellado como que el autor
de un virus que se reproduce por medio de Internet a base de
autoenviarse a cincuenta destinatarios tenga como objetivo real el
colapso de la Red en su conjunto?

El hecho de que Microsoft hubiese desconectado su servidor de
correo temporalmente con el fin de frenar la expansión de este
virus entre sus clientes no fue más que una medida preventiva
tomada a consecuencia de la rápida difusión de "Melissa", que
cogió desprevenidos a miles de usuarios, pero en ningún momento
hay que llegar a interpretar que David Smith, el autor del virus,
se hubiese planteado la creación de este espécimen tras haber
estudiado con antelación la posibilidad de que algo así llegase
a suceder. Estamos ante la clásica falacia de la no reciprocidad,
que se explica con un razonamiento tan simple como que si llueve
la calle está mojada, pero si la calle está mojada no tiene por
qué haber llovido necesariamente. ¿Intencionalidad? en estos casos
nunca se puede llegar a saber si se trata de la típica imprecisión
pseudoeufórica del zapatero metido a panadero por una noche al
contemplar cómo se cuece en el horno su primer bollito de pan, o
si, por el contrario, estamos ante una historia similar a la del
soldado que, habiendo sobrevivido a base de no asomar su cabeza
por la trinchera durante la guerra, premeditadamente inventa
una historia fantástica para contar a sus futuros nietos, y, de
paso, intentar que sus superiores le cuelguen alguna medalla.

Desafortunadamente, la única consecuencia que acarrea este tipo
de "hypes" a corto plazo es lo que cuando éramos pequeños se nos
explicaba como el cuento del "pastorcillo mentiroso": hemos
alcanzado un término a partir del cual los usuarios desconfían
por sistema o desconectan automáticamente, cuando ninguna de las
dos alternativas resulta, cuando menos, aconsejable. Cuando hay
un negocio y pocos escrúpulos por medio, cualquier ocurrencia
para salir del paso y descontingentizar el producto que se nos
intenta vender es buena, por mezquina que pueda llegar a ser, y
en estos momentos, por desgracia, el único discriminador posible
con el que cuentan los usuarios finales es el reducido criterio
del que cada uno de ellos disponga al respecto del mundo del
"malware" o, en otros casos, la credibilidad que una serie de
medios independientes involucrados en el sector les puedan ofrecer.

Y es que no podemos dejarnos en el tintero uno de los asuntos de
más rabiosa actualidad: dejando a un lado cualquier suerte de
consideración al respecto de la incoherencia que supone, según
muchos, la existencia de virus nativos para Linux, es curioso
comprobar cómo, desde la distribución oficial de la versión del
conocido antivirus "AVP" para esta plataforma, el responsable de
este producto, el ruso Eugene Kaspersky, centra un considerable
porcentaje de su atención a los todavía escasísimos especímenes
que son capaces de afectar a este sistema operativo, y se empeña
en intercalar, entre análisis y análisis, declaraciones en las que
asegura que "el futuro de los virus está en Linux". Casi con toda
probabilidad, si dispusiésemos de un "deseufemizador", la frase
resultante sería poco menos que una invocación descarada a los
escritores de virus a desviar su atención de Windows a Linux,
para así comenzar a nivelar el mercado y ofrecer una excelente
coartada a un producto cuyo único sentido, actualmente, consiste
en detectar menos de diez virus, ninguno de ellos "in the wild",
que en ningún caso representan una amenaza para la comunidad de
usuarios del conocido sistema operativo de Linus Torvalds. Para
entendernos: alguien ha puesto una nueva sartén en otro hornillo
y le faltan patatas que freír entre tanto aceite.

Las preguntas quedan en el aire: ¿quiénes mueven realmente este,
permítaseme la expresión, "cotarro"? ¿los lobos? ¿los pastorcillos
mentirosos que siembran el pánico sin que haya lobo siquiera? ¿les
interesa realmente a las compañías antivirus erradicar de manera
definitiva la existencia de virus informáticos? ¿o son quienes
instan precisamente a los autores de éstos a aumentar cada día
su producción?

Más información:

Install - CNN
http://www.cnn.com/2000/TECH/computing/01/14/win2k.virus.idg/index.html

Install - F-Secure
http://www.f-secure.com/news/2000/20000112.html

Install - AVPVE
http://www.avp.ch/avpve/NewExe/win2k/INTA.stm

HPS - CNN
http://cnn.com/TECH/computing/9806/22/win98.virus.idg/index.html

HPS - AVPVE
http://www.avp.ch/avpve/NewExe/win95/HPS.stm

Melissa - Kriptópolis
http://www.kriptopolis.com/boletin/0105.html

Haiku - Computer Associates Int.
http://biz.yahoo.com/prnews/000209/ny_ca_warn_1.html




Giorgio Talvanti
talvanti@hispasec.com



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