martes, 23 de septiembre de 2003

Implicaciones de seguridad y privacidad en los cambios DNS realizados por Verisign

La semana pasada, Verisign realizó una serie de cambios en la
configuración de los dominios de primer nivel .COM y .NET consistentes
en la redirección de todas las peticiones erróneas de dominios a un
servicio ofrecido por esa compañía. Esta modificación en el
funcionamiento de la resolución de nombres tiene unas importantes
implicaciones de seguridad y privacidad.

El pasado día 15 de septiembre, Verisign realizó una serie de
modificaciones en la definición de los dominios de primer nivel .COM y
.NET. Estos cambios consistieron en añadir una entrada comodín para
que cualquier petición de resolución de un nombre de dominio erróneo
fuera automáticamente redirigida hacia un sistema
(sitefinder.verisign.com), donde hay un servicio de búsqueda y
directorio de páginas web.

Lo que hemos descrito en el párrafo anterior es, a grandes rasgos, la
descripción del servicio tal y como lo ha presentado Verisign. Pero
hay mucho más: las implicaciones de esta modificación realizada son
muchos mayores y afectan en gran medida al funcionamiento de la red.
De hecho, el cambio efectuado por Verisign puede calificarse como la
modificación más importante realizada en la arquitectura del servicio
de resolución de nombres desde la introducción del DNS.

La existencia de los comodines implica que cualquier petición de
resolución de nombres de un dominio .COM o .NET siempre resultará
satisfactoria, con independencia de la existencia real de dicho
dominio. Si el dominio está registrado, el cambio efectuado por
Verisign no afecta en absoluto a la resolución. Ésta continuará
delegada en los servidores de nombres asociados al dominio.

La diferencia de funcionamiento se encuentra cuando el dominio no esté
registrado. En este caso, desde la modificación realizada por
Verisign, en lugar de dar un error de resolución de nombre, la
existencia de los comodines implica que siempre será resuelto. Y esta
resolución siempre devolverá la misma IP y el mismo nombre de sistema:
64.94.110.11 o sitefinder.verisign.com.

Justamente es este cambio el que tiene unas muy importantes
connotaciones en la seguridad y la privacidad. A diferencia del
comportamiento de la resolución de nombres antes del 15 de septiembre,
las aplicaciones no recibirán un error de dominio inexistente. Para
ellas, el dominio resolverá satisfactoriamente y estará asociado a la
dirección IP de la máquina de Verisign.

Así, a partir de ahora, cuando una persona cometa un error en la
escritura del nombre de dominio (por ejemplo, en lugar de escribir
Hispasec.com escriba Hispesac.com) accederá al servicio sitefinder de
Verisign. Si esto lo hace con un navegador web, posiblemente no tenga
mayor importancia. En lugar del mensaje de error del navegador
aparecerá otro. Éticamente puede ser cuestionable hasta que punto
Verisign tiene el derecho de presentar esta información, pero a nivel
de seguridad no tiene mayores implicaciones.

El problema es cuando el error en la escritura se utiliza en otros
servicios tales como el correo electrónico, por citar un ejemplo de
servicio especialmente crítico. Siguiendo con el ejemplo anterior, si
en el momento de enviar un mensaje a mi dirección de email
(xavi@hispasec.com) se comete un error en la escritura del dominio
(xavi@hispesac.com), el servidor de correo no detectará este error. Al
contrario, como el dominio inexistente hispesac.com resuelve
satisfactoriamente intentará conectar con la dirección IP asociada y
entregar el mensaje. En el momento de redactar este boletín,
sitefinder.verisign.com tiene abierto el servicio de correo
electrónico, por lo que todos los mensajes escritos con una dirección
errónea son entregados satisfactoriamente en la máquina de Verisign.

Otro escenario posible es que Verisign detenga el servidor de correo
en sitefinder.verisign.com. En este caso, el mensaje quedaría en la
cola de envíos pendientes y no se informará al emisor del error hasta
que transcurra el período configurado en el servidor SMTP para los
intentos de entrega, que pueden ser varios días.

¿Hasta que punto es lícito que Verisign intercepte los mensajes de
correo electrónico dirigidos a dominios escritos de forma incorrecta?
Sinceramente, yo no tengo ningún interés que esos mensajes pasen por
la máquina de Verisign, donde no conozco que se hace con los mismos.

Simplemente, el servicio sitefinder.verisign.com no pinta nada, no me
aporta nada y si que abre muchas dudas razonables sobre el uso que se
pueda hacer de la información que le llega.

A raíz de la entrada en producción de este servicio de Verisign, la
comunidad no ha tardado en responder. Además de las iniciativas para
pedir la inmediata suspensión del servicio, se ha planteado el
desarrollo de sistemas para la circunvalación de los comodines en los
dominios de primer nivel. Así el ISC (Internet Software Consortium),
que desarrolla el servidor de nombres BIND ya ha anunciado que en
breve facilitará un parche para inhabilitar el cambio efectuado por
Verisign. También otros grupos han decidido aplicar medidas
adicionales, como la redirección del tráfico dirigido a
sitefinder.verisign.com.

Esto nos lleva a una razón más para estar en contra del cambio
introducido por Verisign. De forma innecesaria se añade un nivel
adicional de complejidad a la red y al sistema de resolución de
nombres. Este tipo de cambios, predecible y comprensible, no puede ser
considerado bueno para el funcionamiento de la red. Representan añadir
un nivel adicional de complejidad en los sistemas o la existencia de
medidas individualizadas para la resolución de un problema que,
sinceramente, nunca debería haber existido.


Xavier Caballé
xavi@hispasec.com