martes, 16 de junio de 2009

Parches gigantescos

Microsoft ha batido su propio récord: ha solucionado 31 problemas de seguridad en su última tanda de diez boletines. Este argumento puede ser utilizado como un arma arrojadiza contra la seguridad de Microsoft, o de cualquier otro. ¿Se puede medir la seguridad por un número?

No. Los tiempos han cambiado. Igual que hace apenas unos 5 años las casas antivirus se jactaban de ser capaces de reconocer unos pocos cientos de miles de virus, hoy esa publicidad es impensable. Los números no significan nada cuando las cifras son tan elevadas que ya no tienen sentido para un usuario. Nadie podría cuantificar el número de "virus" que existen hoy, mucho menos cuántos miles más aparecerán, literalmente, mañana. Sería necesaria otra métrica mucho más precisa para evaluar la gestión de seguridad de un producto. Los antivirus hablan de protección global, de heurística, de seguridad en tiempo real con nubes e inteligencia colectiva. Los responsables de programas deben hablar de claridad, velocidad, efectividad, respuesta, información, planificación y servicio.

Quedarse en las cifras es tan ambiguo que puede significar cualquier cosa, dependiendo de la intención del que lo anuncie. Oracle se mueve en la media de 50 vulnerabilidades corregidas cada tres meses. Hace un par de años su media era de más de 100. Pero eso no es lo que lo hace especialmente inseguro. Oracle es inseguro básicamente por las pocas facilidades e información que ofrecen a un administrador y porque puede pasar meses o años sin solucionar un fallo conocido. Otro ejemplo: Apple publica cuando puede o quiere (cada pocos meses) parches "jumbo" que corrigen más de 60 vulnerabilidades. El problema es que no se caracteriza por ser especialmente claro o rápido a la hora de solucionar fallos de seguridad. Microsoft no es rápido, pero sí es muy claro en sus boletines, ofreciendo una información muy útil al administrador que deba aplicar los parches. Sun, por ejemplo, independientemente de los números, es especialmente lento a la hora de corregir fallos de seguridad en Solaris.

Para evaluar, hay que tener en cuenta a todos los actores condicionantes. Ocho de estas últimas vulnerabilidades están dedicadas a Internet Explorer. Quizás lo relevante es que ha solucionado por fin (el último tras Safari y Firefox) el fallo en el navegador que permitió ganar el concurso Pwn2Own en marzo. Sin embargo, independientemente de los números, Apple fue también el último gran fabricante en solucionar el fallo de seguridad en DNS descubierto por Kaminsky. Microsoft ya ha corregido el grave problema en WebDAV pero no el 0day en DirecShow...

Adobe, por ejemplo, ante una avalancha de problemas de seguridad que no ha sabido manejar, ha tomado la decisión de agrupar la publicación de parches periódicamente, al igual que hizo Microsoft en 2003, y al que siguieron Cisco con su IOS y Oracle. Acaba de publicar (el mismo día que Microsoft, en un movimiento poco respetuoso con los administradores) nada menos que parches para 13 vulnerabilidades. Pero no debemos detenernos aquí: Adobe está intentando manejar un problema nuevo para él, con el que Microsoft se está enfrentando desde hace muchos años (la seguridad) y parece positivo que tome decisiones que puedan ayudar a mejorar este aspecto.

De las cifras, por tanto, se pueden extraer muchas conclusiones. Tan buenas o malas como quiera el que recopile la información. Se puede hablar de que si se detectan más fallos es porque se está realizando una mejor labor en ese aspecto, o porque el software sigue siendo inseguro después de muchos años en producción (más probable esto último en el caso concreto de XP, concebido cuando la seguridad para Microsoft era secundaria)... Para evaluar la gestión de la seguridad de un producto no podemos detenernos en interpretar cifras. Es necesario realizar un seguimiento objetivo sobre la gestión, incorporando aspectos como la claridad de la información, la velocidad de aparición de parches efectivos (que no contengan regresiones, como suele ocurrir con los paquetes de Debian), el momento en el que son emitidos (es inevitable pensar en la comodidad de los administradores), los canales y facilidades que ofrecen para el parcheo, etc... y vigilar esto durante un tiempo.

Las cifras adornan titulares y rellenan gráficas. Pero sin olvidar que informan en un contexto. Por sí solas no siempre tienen valor. Hay que reconocer que es complicado ofrecer un estudio objetivo en este aspecto.

Nada nuevo bajo el Sol:
http://www.hispasec.com/unaaldia/1884


Sergio de los Santos
ssantos@hispasec.com


Más información:

Microsoft sets record with monster Windows, IE, Office update
http://www.computerworld.com/action/article.do?command=viewArticleBasic&articleId=9134156

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