lunes, 2 de febrero de 2015

Complementos nativos, tenemos que hablar de lo nuestro

Adobe ha vuelto a actualizarsu popular (¿popular?) reproductor Flash, tapando otro nuevo agujero que estaba siendo explotado para infectar sistemas con solo visitar una web.

Ni siquiera han transcurrido siete días para que Adobe vuelva a poner en sus servidores de descarga una nueva versión de Flash con el enésimo parche que tapa un 0-day. En lo que llevamos de año, Flash ha acumulado cinco boletines de seguridad, al menos cuatro indicando que los fallos estaban siendo activamente explotados. Es decir, un boletín cada seis días. Una ventana de exposición que se abre con la misma rapidez con la que se pretende cerrar.

Que la tecnología Flash tiene sus días contados es un argumento que deja pocas manos alzadas cuando se trata de pasar lista a sus defensores. No solo desde la perspectiva de la seguridad, suficiente como para adoptar medidas severas, el propio empuje de la tecnología HTML5, arrastrándolo todo a la web, nos permite cuestionarnos si no estará ya Flash ocupando un espacio en la mesa que hace tiempo que dejó de ser suyo.

Dejemos las piedras a un lado (solo un momento) y tiremos de historia. Flash, llegó al mundo el año 96 de la mano de Macromedia con su forma actual, plugin para navegadores. Venía a aliviar el temprano desencanto en el que crítica y público coincidían cuando se trataba de applets de Java. Al navegador le hacía falta chispa, el contenido web por aquel entonces no pasaba de ser texto, banners, gifs animados y pop ups cojoneros. Flash animó la web a su manera, tuvo su época dorada y consiguió desplazar a Java de la clientela web (navegadores).

Entonces llegaron las malas noticias y el espejo mágico comenzó a partirse en cientos de boletines.

Vulnerabilidades en Flash Player por año
Este es el aspecto de la web "CVE Details" cuando buscas "flashplayer" a día de hoy. 294 vulnerabilidades que permiten obtener el control del proceso Flash, darse una vuelta por el del navegador y posiblemente escalar hasta tener más control que tú mismo sobre tu propio sistema. Repetimos, 294 maneras de alegrarte el día.

No podemos decir que Adobe no ponga medios a la sangría. Cambió su política de actualizaciones de seguridad y mejoró la búsqueda interna de vulnerabilidades. Pasos que comenzó a dar con cierto retraso y ante el aluvión de críticas que les llovió. Lecciones obvias que los fabricantes tardan en asimilar y que se empeñan en repetir cada nueva generación, cada nueva tecnología e independientemente del grosor de su cartera.

Y entonces llegó Chrome…

Cuando Google lanzó Chrome decidió tomar la iniciativa y asumir la responsabilidad de las actualizaciones. El reproductor Flash está integrado en el navegador y se actualiza en cuanto hay una nueva versión disponible. Respecto al resto de complementos para el navegador, eran ya bloqueados por defecto si estaban desactualizados o no eran usados con frecuencia.

La pérdida de funcionalidad ni siquiera es ya una razón de peso para incluir complementos nativos. HTML5 parece lo suficiente maduro para quedarse con todo el negocio. Así lo entendió YouTube cuando hace unos días pudimos ver como destronaba a Flash a cambio de un reproductor hecho 100% con tecnología web.

A finales de año, Chrome dejará de dar, nada más y nada menos, que soporte a NPAPI, la arquitectura que hace de puente entre el navegador y los complementos nativos alojados en el sistema. Incluso el mes pasado, dentro de los planes de destierro, las nuevas versiones de Chrome, bloquean por defecto los complementos que hagan uso de NPAPI, estén o no en lista blanca.

No nos olvidamos de él, ya lo mencionamos una par de párrafos arriba. Si Flash tiene un compañero de viaje en el descenso hacia los infiernos ese es Java, al menos en lo que respecta a su relación con el navegador. La historia de Java y Flash va de la mano.

Toca la pregunta: ¿Prescindimos ya de complementos en el navegador que ponen en riesgo nuestro sistema? ¿Ha alcanzado HTML5 la cota de madurez necesaria para su despliegue masivo? A nivel corporativo puede que no. Los ambientes que por herencia deban seguir usando un complemento nativo no lo van a tener fácil. Migrar es una palabra que conlleva unos costes asociados cuando se trata de recursos en operación. Es entendible y razonable si se trata con cuidado.

Relegar a la historia los complementos no va a solucionar de una vez por todas el problema base: infectarse al navegar, así de claro. Solo reducimos superficie de ataque. El propio navegador, sin complementos, ya tiene sus quebraderos de cabeza y se basta por si solo para jugárnosla al visitar una web que aloje un kit deexplotación.

Dicho esto, el usuario medio, sí tiene más margen de maniobra. Basta con acceder a la página de configuración del navegador y eliminar de raíz el problema o desinstalar del sistema cualquier complemento nativo. Adelante, sin miedo, ahora ya se puede seguir viendo videos de gatos sin Flash, no hay excusas.

Más información:

Security Advisory for Adobe Flash Player

Multiple vulnerabilities in Adobe Flash Player 8.0.24.0 and earlier versions

Adobe » Flash Player : Vulnerability Statistics

The Final Countdown for NPAPI

Apple » Webkit: Vulnerability Statistics


David García
Twitter: @dgn1729

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