miércoles, 29 de agosto de 2018

TotalWipeOut, un desastroso ejemplo de ransomware

Esta amenaza, que olvida borrar los datos de recuperación, tampoco ofrece un método de contacto para solicitar el dinero del rescate.




La amenaza del ransomware se encuentra a la orden del día, una amenaza que no debemos subestimar, aunque a veces nos deja curiosos capítulos como el de esta ocasión. El ransomware es un tipo de malware que cifra ciertos ficheros de carácter personal del disco duro para solicitar más adelante un rescate a cambio de la clave de descifrado. Una de las amenazas más conocidas de este tipo fue WannaCry, que el año pasado afectó a empresas como Telefónica.

TotalWipeOut en un principio actúa de forma similar a otros ransomware ya conocidos: cifra los ficheros de un listado de extensiones mediante un algoritmo de cifrado (AES) y añade la extensión '.TW' para designar que el fichero ha sido cifrado por el malware. En esta primera fase, el malware ya comete un error: la clave ('balsack') se encuentra en el propio código, lo cual permite crear una herramienta de descifrado.

No obstante, este error no sería fatal, ya que un usuario podría ceder al chantaje. Más grave es (desde el punto de vista del atacante), que el malware no borra las Shadow Copies, ni el punto de restauración del sistema. Esto último hace que el usuario pueda volver a una copia anterior fácilmente, neutralizando en parte la acción del ransomware.

El tercer y último gran fallo, sucede al solicitar el rescate de los datos: el atacante establece un fondo de escritorio con un texto en 9 idiomas (entre los que se encuentran inglés, español, hindi, etc.) solicitando 1 XMR / 200$ por la recuperación de los ficheros, olvidando facilitar un método para el pago. 


A pesar de no lograr su objetivo TotalWipeOut, los ransomware son una amenaza real y requieren adoptar soluciones, como puede ser el uso de copias de seguridad. TotalWipeOut a pesar de no ser una amenaza tan grave como otras anteriores, puede afectar a la disponibilidad y no debe ser tomado a la ligera.




Juan José Oyague
joyague@hispasec.com

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