Recientemente ha saltado a los medios de comunicación la presentación
de un nuevo troyano que actúa como puerta trasera y aprovecha Internet
Explorer para burlar las protecciones de los firewalls. Pese a las
informaciones arrojadas, en realidad el concepto no es nuevo, lleva
tiempo utilizándose y -no se trata de una crítica gratuita- será
cada vez más fácil de explotar gracias a las tecnologías de
Microsoft.
El troyano, diseñado como prueba de concepto, se ha dado a conocer
en la DefCon de este año, la popular convención anual que reúne por
unos días bajo el mismo techo tanto a hackers, expertos de seguridad,
como agentes gubernamentales, entre otros integrantes del cada vez
más heterogéneo mundillo de la seguridad informática.

«Setiri», nombre con el que han bautizado al troyano, se presenta
como un troyano convencional en lo que respecta a su aspecto (una
aplicación), la forma de propagarse (puede llegar adjunto en un
e-mail, descargarse de una web, etc.) y el método de infección o
instalación (necesita que la víctima lo ejecute).

La «novedad» que incorpora «Setiri» es que abre una ventana invisible
de Internet Explorer y se conecta con un sitio para descargar
distintos módulos del troyano, recoger los comandos y enviar
información sensible.

Los firewalls personales que se instalan como software en los mismos
PCs, capaces de detectar el uso de Internet a nivel de aplicaciones,
no detectarán nada anormal en «Setiri» ya que la transmisión de
datos se realiza a través del Internet Explorer, una de las primeras
aplicaciones que se marcan como legítimas ya que es de uso común y
cotidiano.

En cuanto a los firewalls a nivel de redes locales, otros troyanos
se encontraban con la problemática que el puerto que abrían en un
PC de la red local era imposible de alcanzarlo. Por un lado porque
el PC suele contar con una IP del rango interno de la LAN, no
visible desde Internet, y porque el firewall de la red también
realiza filtros a nivel de direcciones y puertos accesibles.

En esta ocasión esa protección es nula, ya que el atacante no
necesita contactar directamente con la dirección y el puerto que
abre el troyano en la máquina de la víctima, sino que es el propio
troyano el encargado de ponerse en contacto con el servidor del
atacante. Por defecto se suele permitir la navegación web por
Internet a todas las estaciones de trabajo de una red corporativa,
así que el troyano utilizará la configuración por defecto de
Internet Explorer, incluida la utilización del proxy de la red
local y cualquier sistema de autenticación con el que contara.

Aunque este troyano se ha presentado como novedad y prueba de
concepto, desde Hispasec podemos afirmar que este tipo de técnicas
ya se venían explotando en ataques reales y, mucho nos tememos,
que a partir de ahora esta práctica se popularice y extienda a otros
niveles.

Cada vez más fácil

Aunque sólo sea por el marketing, todos hemos oído hablar a estas
alturas de .NET, la apuesta tecnológica de Microsoft que supondrá
toda una revolución, donde las aplicaciones (y los desarrolladores)
sufrirán una reingeniería para adaptarse y aprovechar al máximo las
capacidades de la red.

Parte de .NET se sustenta en SOAP (Simple Object Access Protocol),
un protocolo basado en XML para el intercambio de información en
ambientes distribuidos, que se diferencia de CORBA/IIOP, RMI o
DCOM, en que no necesita una conexión directa para comunicarse
entre distintos módulos, sino que utiliza sencillos comandos
GET/PUT para hacerlo a través de servicios web. Entre otras cosas,
SOAP permite a los desarrolladores realizar llamadas entre módulos
de forma remota, aunque existan firewalls entre los sistemas.

En este punto, comparen SOAP con el modo de actuación del troyano
«Setiri»… sobran más comentarios.

Bernardo Quintero
bernardo@hispasec.com

Más información:

Trojan Horse Technology Exploits IE
http://www.idg.net/ic_931755_1794_9-10000.html

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