El phishing, como bien sabemos, es un negocio en continuo auge. Las
clave del éxito de este tipo de delito telemáticos está, como hemos
comentado en repetidas ocasiones en «una-al-día», en la rentabilidad
de los ataques.

Mientras sea posible generar ingresos mediante phishing, esta forma de
fraude estará presente. Actualmente, el phishing probablemente esté en
la cresta de la ola, con una presencia cada vez más notoria de estos
elementos de ataque en nuestro día a día. La incorporación de más
usuarios y proveedores a los canales electrónicos es un caldo de
cultivo donde se dan cita además, la continua aparición de
vulnerabilidades y malware que hacen que el phishing sea un negocio
fácilmente desplegable.

Otras claves para comprender el espectacular auge del problema,
redundando nuevamente en la rentabilidad, están en el empleo de
técnicas de análisis por parte de los ejecutores que pretenden que la
efectividad de los ataques sea mayor. Es lo que definimos como
phishing segmentado, técnicas que pretenden personalizar al máximo los
ataques escogiendo los segmentos poblacionales más propensos, a
priori, a caer en la trampa. Es frecuente hallar ataques orientados a
clientes específicos de entidad específicas, con perfiles demográficos
muy seleccionados y donde hay estudios previos al lanzamiento de los
ataques, con el fin de ajustar el modelo de fraude a las debilidades
del público objetivo. Con esto no sólo se consigue sigilo, al ser
mucho menores los impactos, sino que al ser impactos de más calidad,
se maximizan beneficios.

Adicionalmente, otra rama de actividad está en el comercio y
distribución de los kits de phishing, motivo principal de este pequeño
artículo. Datos recientes demuestran que las ventas de este tipo de
material están alcanzando cotas máximas, lo cual tiene su lógica: si
el phishing es rentable, ¿por qué no «franquiciar» el modelo? ¿por qué
no comprar un kit y explotar el filón?

¿Qué es un kit de phishing? Un kit de phishing es ni más ni menos que
un conjunto de herramientas y documentación para que una persona con
escasas nociones técnicas pueda montar un ataque phishing en cuestión
de minutos. Si pensamos en el mecanismo de un sistema de phishing
tradicional, los elementos que podría contener un kit serían las
plantillas de los correos fraudulentos a enviar, listados de correo
para los envíos y plantillas web para colgar en un servidor la página
de acceso falsificada. Los kits suelen facilitar no sólo espacio web
para colocar los formularios falsos, sino completas instrucciones para
modificar las plantillas y para recibir la información sustraída. En
algunos casos es habitual encontrar documentación técnica sobre cómo
blanquear el capital sustraído, y cómo reclutar mulas para que operen
con los datos capturados. No menos frecuente es que los kits incluyan
plantillas de spam específicas para reclutar a las mulas, ofreciendo a
cambio suculentos ingresos bajo la vitola de «trabaje en casa».

Y todo esto por precios módicos, que muchas veces no superan los 200
euros. Según estudios como los de Websense Security Labs, hay un kit
especialmente popular, llamado «Rock Phish Kit». Este kit se
caracteriza por tener plantillas para importantes sitios de banca y
comercio electrónico, como Alliance & Leicester, Barclays, Citibank,
Deutsche Bank, eBay y Halifax. Además, el kit proporciona servicios
«de valor añadido» a los atacantes. Es un claro ejemplo de que el
phishing se está enfocando muy claramente como una actividad
empresarial, indeseable y fraudulenta, pero con todos los ingredientes
de una actividad como otra cualquiera que pretenda maximizar cuotas de
mercado e ingresos. Esto es un claro indicativo de que el fraude
telemático es un problema de una escala muy importante, y que está
siendo conducido por personal cualificado, con conocimientos que van
mucho más allá que el técnico y con una clara vocación de generar
ingresos.

Los sitios dispuestos con «Rock Phish Kit» se caracterizan por el
empleo de direcciones IP y nombres de dominio fraudulento, por la
presencia de la secuencia /rock/ o /r/ en la URL y un código
alfanumérico que identifica a la entidad cuya identidad se suplanta.
Así pues, una URL del tipo http://www.rockphishtest.com/rock/a/
contendrá habitualmente un phishing contra Alliance & Leicester. La
secuencia /b/ es para Barclays, y así para todas las plantillas tipo.
El kit proporciona además scripts PHP para la captura de datos,
hospedaje en sitios asiáticos y código javascript para adulterar las
barras del navegador e impedir, por ejemplo, la posibilidad de copiar
y pegar mediante teclado. El comprador del kit, por tanto, tiene muy
fácil montar su propio ataque con una herramienta como la descrita.

El phishing es un problema muy grave. No sólo por los ataques
segmentados, no sólo por los negocios colaterales como los kits de
phishing, el empleo de mulas y las redes de blanqueo. El phishing está
especializándose y los ataques son cada vez más elaborados. Prueba de
la ejecución técnica refinada de un ataque es el caso de Mountain
America, una conocida entidad norteamericana. No menos interesante es
la prueba de concepto que habilitamos tiempo atrás en Hispasec
Sistemas, donde se conseguía, mediante Cross-Site Scripting, generar
un ataque phishing con la URL y el certificado legítimo de un banco.
Existen indicios notorios de colaboración en las redes de fraude que
van mucho más allá de la segregación de funciones: diversos estudios
apuntan a que, con la puesta en circulación de kits, no sólo se genera
ingreso por la venta, sino que además, hay grupos que dan soporte a
los atacantes primerizos, los cuales reciben nociones y apoyo a cambio
de la compartición de beneficios.

La investigación para frenar la actividad es frenética. Comprender las
técnicas y plantear mecanismos proactivos y reactivos ante este tipo
de amenazas es una carrera que parece no tener fin. Cuando se
controlan el grueso de las amenazas, aparecen variantes que hacen que
haya que replantearse todo el modelo. No sólo desde el punto de vista
que tenemos en Hispasec como empresa dedicada a la investigación del
fraude y el despliegue de servicios antifraude, sino desde todas las
ópticas: la jurídica, la policial, la que tienen las entidades que
sufren los ataques, la óptica del usuario, la de los grupos de lucha
contra el fraude, la de los proveedores de servicios, etc. Con la
desventaja de que la flexibilidad y la capacidad de adaptación a este
entorno turbulento de los grupos de crimen organizado es generalmente
superior a la del grueso de participantes del canal.

Y eso no es una buena noticia, por desgracia.

Sergio Hernando
shernando@hispasec.com

Más información:

Websense Security Labs. Increased deployment of Phishing Kits
http://www.websensesecuritylabs.com/alerts/alert.php?AlertID=433

Hispasec Sistemas. Prueba de concepto de ataque phishing mediante XSS
http://www.hispasec.com/unaaldia/2406

Hispasec Sistemas. Noticias relacionadas con el phishing
http://www.hispasec.com/busqueda?q=phishing

El caso Mountain America. Análisis de un ataque phishing casi
perfecto.
http://www.sahw.com/wp/archivos/2006/02/14/analisis-de-un-ataque-phishing-casi-perfecto/

Wikipedia: Definición de phishing
http://es.wikipedia.org/wiki/Phishing

Anti-Phishing Working Group. Datos de Diciembre de 2005
http://www.antiphishing.org/reports/apwg_report_DEC2005_FINAL.pdf

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